martes, 18 de febrero de 2014

CÓMO AFECTA EL DIVORCIO A LOS HIJOS SEGÚN SUS EDADES. 2ª PARTE



Autora: Pilar Estévez Casellas, Terapeuta de APSA.

Vamos a comentar como afecta el divorcio a niños durante su preadolescencia y adolescencia.

Preadolescencia (9-12): A esta edad, los niños ya no se culpabilizan de la separación y pueden comprender las causas de esta, aun así se enfadan igualmente y habitualmente hacen reproches a sus progenitores acerca de su comportamiento, llegando incluso a avergonzarse de ellos.

De manera general, se produce una unión a uno de los progenitores, porque entienden o se muestran más de acuerdo con su papel en la separación.

Es común que muestren dolores psicosomáticos (dolores de cabeza, estómago…).






Por otro lado, a esta edad, los niños cuentan con más recursos verbales, lo que les da una herramienta para exteriorizar y discutir con sus padres sus sentimientos hacia la separación.

Hay que añadir, según las características propias de cada niño, las siguientes actitudes:

- Comportamientos y conductas de recriminar a los padres su separación, siempre con la ilusión de conseguir unirlos de nuevo.

- Asimetría emocional: Conductas de desprecio o rencor hacia alguna de las figuras paternas, a la vez que se idealiza a la otra. Esto puede convertirse en un problema serio, según las actitudes que tomen los adultos del entorno del niño.








Adolescencia: Es una época complicada y en la que se suelen amplificar los problemas que se tienen que afrontar o ya existen.
 
Pueden mostrarse, dos tipos de reacciones muy diversas, que ahora pasamos a comentaros.
Por un lado, en ocasiones, muestran una madurez que no se corresponde con su edad, sabiendo que para sus padres es un mal momento, se preocupan por ellos y ocultan  sus verdaderos pensamientos, sentimientos y sufrimientos para no aumentar el dolor paterno. 

O, por el contrario, muestran conductas agresivas, rebeldes y antisociales, tanto hacia sus padres como hacia otras personas de su entorno.

En el caso de las niñas, parece que puede producirse, en algunas ocasiones, cierta precocidad o promiscuidad en las relaciones sexuales, así como conductas de riesgo (alcohol, drogas…). Sienten necesidad de una relación afectiva, pero no poseen la capacidad para mantener una relación estable y equilibrada en ese momento.

Pero debemos tener claro, que el divorcio no es una causa de problemas psicológicos, sino un factor que hace a la persona más vulnerable de padecerlos. 

Si, una vez que ha pasado el tiempo desde la separación, percibimos que la conducta de nuestro hijo/a continua siendo desajustada o diferente a la que era antes de la separación, por ejemplo, continua triste, ansioso/a, agresivo/a…, lo mejor es pedir ayuda profesional para tratar el problema.










martes, 4 de febrero de 2014

CÓMO AFECTA EL DIVORCIO A LOS HIJOS SEGÚN SUS EDADES. 1ª PARTE



Autora: Pilar Estévez Casellas, Terapeuta de APSA.


Cuando se produce una ruptura de los lazos afectivos, es siempre doloroso y se vive con mucha ansiedad y angustia por parte de la pareja que se unió para compartir su vida y ahora ve roto ese vinculo común. Pese a ello, no debemos olvidar a las mayores victimas de esta situación, que son siempre los hijos, en especial, los más pequeños.

La reacción de los hijos a la separación de los padres va a depender mucho de la etapa vital en la que se encuentren. Podemos decir que, cada tramo de edad presenta una respuestas propias ante el divorcio que corresponden al nivel de desarrollo cognitivo del niño. Pero en absoluto, debemos generalizar, ya que cada niño tiene su propia personalidad y manera de vivenciar los sucesos.

Os comentamos las reacciones más comunes de los niños ante el divorcio de sus padres, según su edad:

Bebés: Esta demostrado que los bebés son muy receptivos al estado de ánimo de sus padres, lo perciben y actúan en consecuencia. Por lo tanto, ante una separación, es frecuente que se muestren más llorones, irritables y miedosos.

Niños preescolares (3-6 años): Los niños con esta edad no son capaces de entender por qué se produce una ruptura entre sus padres, por eso es habitual que se culpen a sí mismos. Se consideran culpables por no haber guardado sus juguetes, no haber comido bien....  

Muestran muy altos niveles de ansiedad, muchas veces se preguntan si sus padres les van a abandonar. Hay que tener en cuenta que, en estas edades tan tempranas, los padres constituyen el universo entero de los niños y que la relación que tienen entre si  los padres, es el medio en el que ellos están cuidados y mantenidos.

Presentan muchas regresiones, se muestran incapaces de hacer cosas que antes podían, por ejemplo, vuelven a hacerse pipi en la cama, chuparse el dedo,  querer dormir con los padres... En muchas ocasiones, poseen pesadillas recurrentes relacionadas con lo que les preocupa.
También muestran más rabietas, necesidad de llamar la atención de sus padres constantemente, ansiedad de separación (al dejarlo en la escuela o con otras personas). Pueden mostrar una vinculación excesiva, muchas veces, con la madre, que se ve desbordada y no entiende lo que pasa. En ocasiones, el niño, pasa de tener conductas agresivas a la búsqueda de un afecto incondicional (abrazos, besos,…).
Se pueden producir multitud de quejas somáticas (dolor de cabeza, estomago,...) que no están justificadas.

También es común, el negarse a ir a casa de uno de los progenitores, normalmente el padre, actitudes de apatía, introversión, mutismo ante personas nuevas de su entorno, dificultades para relacionarse o jugar con otros niños…

Niños en edad escolar (6-9): A esta edad, los niños suelen mostrarse tristes,  añoran mucho al progenitor que se ha ido de casa, y experimentan mucha ansiedad a causa de un conflicto de lealtades. Poseen mucha inseguridad y angustia y el rendimiento en el colegio habitualmente baja.
  



En el próximo artículo nos centraremos en comentar como afecta el divorcio a los niños durante su preadolescencia y adolescencia.