martes, 18 de marzo de 2014

12 CLAVES PARA PROTEGER EL BIENESTAR DE LOS NIÑOS ANTE EL DIVORCIO



Autora: Pilar Estévez Casellas, Terapeuta de APSA.



Debemos tener en cuenta, que cada caso de divorcio es único y requerirá el uso de unas u otras estrategias para ayudar a minimizar sus efectos en los niños que tenga la pareja.

De todos modos, podemos aportaros una serie de claves generales para fomentar el bienestar de los niños en el caso de que se produzca una separación entre la pareja.

1- En primer lugar, no te culpabilices: cuando la situación familiar es conflictiva, la separación es la mejor solución para el bienestar de todos los miembros del núcleo familiar.

2- Es importante afrontar el suceso y contar a los niños lo que esta pasando y va a ocurrir. Debes tener en cuenta su edad y adaptar tu discurso para que puedan entender bien la situación, es fundamental responder a todas sus preguntas y no buscar que comprendan tus sentimientos y los apoyen.
 
3- De cara a la separación, es importante que el niño sepa que hay muchos aspectos que siguen uniendo a sus padres y los unirán siempre. Deben tener claro, que pese a no vivir juntos, sus padres estarán unidos en sus necesidades y proyectos y que incondicionalmente estarán a su disposición.

4- No olvides tu papel de padre o madre y de lo que esto implica, te sea concedida o no la custodia. Los niños necesitan siempre el apoyo y cariño de los dos padres.

5- La separación en los hijos, sobre todo, en los más pequeños, produce una pérdida de los referentes principales que los mantienen seguros frente al mundo exterior. Por eso ,en la medida de lo posible, se aconseja que durante la transición de hogar, es decir, cuando el niño va de casa de un progenitor a la del otro, que ambos padres dediquen un espacio común, aunque sea corto, para reunirse. Esto puede hacerse mediante una breve merienda o encuentro en algún parque, se puede intercambiar información del niño y transmitirle un interés común por él y su futuro.

6- No es adecuado que alguno de sus padres, normalmente ocurre con el que tiene mayor poder adquisitivo, llene de regalos o juguetes al niño para ganar su afecto. El afecto de los hijos se obtiene dedicándoles tiempo, comprensión y cariño incondicional, nunca con regalos exclusivamente.

7- Tener en cuenta que, aunque ambas figuras paternas son importantes, la madre, es la principal figura de vinculación, especialmente hasta los 5 o 6 años. Por tanto, se debe evitar siempre, una separación maternal traumática (aunque solo  sea temporal). La separación maternal, solo se debe considerar en casos extremos de evidente incompetencia o enfermedad física o mental importante.

8- Piensa en que tú eres su modelo, deja a tu hijo al margen cuando tengas alguna discusión o enfrentamiento con el otro progenitor. Se consciente de que no debes criticar, cuestionar, menospreciar… al otro progenitor delante de tu hijo, ya que para él es importante en su vida y estas actitudes le ocasionan dolor. Debes ser un ejemplo de respeto y aceptación hacia el otro progenitor, o, como poco, al menos respeta su derecho de relacionarse libremente con el otro progenitor.




9- Por otro lado, hay que evitar, usar al niño como mensajero o espía de lo que sucede en casa del otro progenitor. Los padres, han de tener la madurez de poder hablar entre ellos y preguntar sin problemas las cuestiones que necesiten saber respecto al hogar que tiene el niño con el otro progenitor.

10- No olvides escuchar a tu hijo. Es importante que se sienta a gusto para poder desahogarse, expresar sus preferencias, hablar del otro progenitor,…lo que necesite según el momento, siempre evitando juzgar sus sentimientos. 

11-Es importante tener claro, que estar separado, no te hace ser ni peor ni mejor padre, sí el mantener una actitud madura y serena ante el proceso y ayudar a tus hijos en su asimilación de la nueva situación. Fomenta en ellos que posean valores como la autonomía, responsabilidad y respeto.

12- Un problema que suele surgir en una separación, es el papel de las nuevas parejas de los respectivos padres. Estas figuras, establecen también  vínculos afectivos con los hijos de sus parejas, pero son una fuente de problemas si cuestionan algunos de los principios educativos establecidos por los progenitores. En todo caso, no debemos imponer la aceptación de la nueva pareja a los hijos y obligar  a que le consideren un nuevo padre o madre. Sin duda, la vinculación afectiva que establezcan los niños hacia ellos, dependerá de los recursos que les dediquen y su manera de percibirlos.

Os adelantamos que en el próximo artículo discutiremos la importancia del sueño en los niños.
 










 

martes, 4 de marzo de 2014

PROTEGER EL BIENESTAR DE LOS HIJOS EN UNA SITUACIÓN DE DIVORCIO



Autora: Pilar Estévez Casellas, Terapeuta de APSA.

De cara a los hijos cuando se produce un divorcio, lo más importante es que la pareja aparque sus diferencias en cuanto a todo lo relacionado con los niños, e intente que este proceso sea lo menos doloroso posible para ellos. 

Esto resulta muy difícil, son muchos los padres separados que no sólo no son capaces de cooperar por el bien y las necesidades de sus hijos, sino que además recurren a manipularlos contra el otro progenitor. Sin duda, esto es claramente perjudicial para los niños y provoca una gran sensación de inestabilidad presente y futura en ellos.

Por otro lado, hay progenitores, que una vez finalizado el proceso de divorcio,  procuran borrar todo recuerdo de su anterior pareja, por ejemplo, no le mencionan y no se interesan en absoluto por acontecimientos vividos por el hijo durante su estancia con él o ella, aunque estos sean relevantes o significativos. Ante esta actitud, los niños no tienen más remedio que aprender a llevar una doble vida, saben que cuando están con uno, no deben existir signos o muestras de la relación que mantienen con el otro.

Tampoco es raro, que la negación del progenitor hacia el otro, se extienda también a su familia, con lo que los abuelos, primos, tíos… que tienen que ver con el otro progenitor, se convierten en un tema de conversación prohibido.

En definitiva, podemos decir que el menor, no ha recibido el “permiso psicológico” de un progenitor para relacionarse libre y adecuadamente con el otro progenitor. Esta actitud provoca que el niño no se sienta aceptado, ya que tiene que ocultar una parte importante de su vida, esto poco a poco va a disminuir su autoestima y seguridad personal.





 

Estas situaciones, se producen con mayor frecuencia cuando la  custodia la tiene un solo progenitor, la cual se suele otorgar a la madre, con mayor frecuencia.

En el próximo artículo os aportamos 12 claves para ayudar a los niños a afrontar la separación.