martes, 7 de abril de 2015

LA NECESIDAD DE JUGAR



Autora: Pilar Estévez, Terapeuta de APSA.

Los niños poseen la necesidad de jugar desde su nacimiento.
Además, se sabe que el juego, de manera general estimula el crecimiento intelectual y emocional, potenciando la salud física también.
Antiguamente se pensaba que los recién nacidos no tenían la capacidad de relacionarse con el mundo exterior y se los consideraba seres pasivos.
Actualmente, gracias a numerosas investigaciones sabemos que desde el nacimiento los niños tienen la necesidad de relacionarse con su entorno. Tenemos que tener en cuenta siempre la edad del niño y así proponerle juegos sencillos adecuados a su edad.
Los niños que han aprendido a jugar adecuadamente en etapas tempranas muestran una serie de ventajas que os comentamos a continuación:

1-Se habitúan a estar activos en los periodos de vigilia y luego pueden dormirse más tranquilos.

2-Mejora su apetito, por lo que ganan más peso y su tono muscular es más adecuado.

3-Se muestran más contentos  y sonríen con frecuencia.

4-Son más receptivos e imitativos en el lenguaje.

El recién nacido tiene necesidad de contacto con su madre, así que una actividad muy recomendable es establecer este contacto a través de la piel.
Debes poner a tu hijo desnudo contra tu pecho también desnudo el tiempo que puedas ya que en esta etapa es la mejor comunicación  entre los dos.

También es muy importante, por supuesto, la figura del padre, motívale siempre a participar lo más posible en los juegos y actividades con el bebe.

Otras personas aunque no sean de la familia pueden cuidar y ocuparse del bebe, siempre que estén capacitadas para ejercer el papel de una madre pero siempre es preferible que sean los padres los encargados del niño.

De cara a potenciar el juego en vuestros hijos tened en cuenta que hay que respetar sus horas de sueño y utilizar solo momentos del día en los que el bebe este despierto y receptivo, como puede ser el cambio de pañales, baño…






Os proponemos algunas actividades para realizar con vuestros hijos en sus primeros 15 días de vida:

-Jugar a mirarse: Coloca a tu hijo boca arriba y sitúa tu rostro a unos 20 o 30 cm. de él. En etapas muy tempranas los niños ya muestran un interés especial por las caras, fundamentalmente por la de su madre. Tratan de buscar los ojos que los observan y mantienen la mirada unos segundos. Este contacto visual es el inicio de sus relaciones sociales y para fomentarlas mírale directamente a sus ojos. Poco a poco verás que tu hijo va permaneciendo cada vez más tiempo en este contacto visual.
También puedes colocar tu mano a unos 20-30 cm y jugar a separar y juntar los dedos lentamente para ayudarle a concentrar su mirada.






-Hablar con él: Llámale por su nombre y dile quien eres, es capaz de reconocer la voz de la mama e identifica la del papa.
Siempre que le hables hazlo cara a cara y evita ruidos fuertes que puedan asustarle y echarse a llorar. Puedes cantarle canciones, si son las mismas que le cantabas durante el embarazo le resultarán familiares y le relajarán.

-Estimula su olfato: El bebe reconoce a su mama por el olfato, así como el olor de la leche materna y discrimina entre los olores que le agradan y los que le disgustan.
Si colocas una gasa que tenga empapada un poco de la leche materna cerca de su cuna, esto puede proporcionar a tu hijo seguridad y tranquilidad.
También puedes usar un perfume suave que utilices con habitualidad y poner su nariz cerca de tu cuello para que pueda olerlo fácilmente, lo cual le agradará.
A todos los bebes les agrada siempre el olor corporal de sus padres, así como el de las flores, la vainilla…

-Experimentar con el gusto: La sensibilidad gustativa esta totalmente desarrollada ya en etapas tempranas, por lo que el bebe distingue claramente entre salado y dulce. Además, esta demostrado que  siente una clara predilección por los sabores dulces.
El momento de la alimentación es muy importante porque además de ofrecer variados estímulos creamos un lazo fundamental con el bebe.

-Fomentar el contacto físico: Se ha demostrado que acariciar frecuentemente a los bebes  proporciona:

            -Incremento de peso
            -Buen desarrollo del aparato digestivo
-Incremento de las defensas del organismo
-Mejora de la calidad de la relación entre la madre y el hijo.

Por todo esto, os animamos a acariciar y establecer un contacto piel con piel con el bebe que como ya comentamos antes es la mejor comunicación padres-hijos en esta etapa de desarrollo.