lunes, 16 de octubre de 2017

ESTRATEGIAS PARA QUE EL PATIO DEL COLE SEA INCLUSIVO

Ya ha llegado el inicio del curso, llevamos dos meses  desde el comienzo y con él vuelven las rutinas para nuestros pequeños/as, acceso al cole, organización de las áreas durante la mañana, anticipación de cada tarea en la asignatura correspondiente…pero…¿Qué ocurre en el tiempo libre, y en concreto en el patio?, el espacio dedicado al patio es utilizado para evadirse y desfogarse, pero es importante que recordemos, que éste es el lugar en el que se establecen más relaciones sociales espontáneas que en el resto del día. El tiempo del recreo es una fuente de aprendizaje para la adquisición de habilidades sociales, normas de cortesía, respeto,…

Pero…¿Qué sucede con los/as niños/as con necesidades educativas especiales? En muchas ocasiones salen al recreo, se sitúan en un lugar específico del mismo y allí pasan el tiempo que dura el patio. Reflexionemos un poco y hagámonos las siguientes preguntas ¿Se socializa con el resto de los compañeros/as? ¿Inicia la interacción con sus iguales? ¿Participa del juego que realizan los demás?, en la mayoría de los casos la respuesta es negativa. Por ello, qué importante es el papel del adulto (maestro/a, educador/a,…) en estos espacios: ha de ser quien guíe a nuestros/as pequeños/as todo el tiempo que sea necesario, ha de servir de ejemplo para motivar e integrar a los/as niños/as con necesidades educativas especiales a participar y enriquecerse de las relaciones sociales como el resto de sus compañeros/as.

El punto de partida es construir un ambiente estructurado, previsible y con alto grado de coherencia (no podemos estructurar sólo una parte, y el resto no, o utilizar diferentes tipos de letreros para cada zona). Este método no sirve únicamente para nuestros/as pequeños/as, sino que es una forma de organizar el patio para todos/as los/as niños/as que se encuentran en él. Una modo sencillo de llevarlo a cabo es señalizar mediante carteles dónde se encuentra el material específico para divertirse en el tiempo libre (lugar de las pelotas, las tizas, los muñecos,…). Se pueden colocar cajas de plástico en el patio para tener organizado el material de juego.
Ejemplos:

Además de distribuir los materiales se pueden secuenciar actividades grupales para cada día de la semana. De esta forma, se les podrá anticipar a los/as niños/as con necesidades educativas especiales los juegos que se ofrecen en el patio ese día, además de aquellos juegos espontáneos que puedan surgir. En este caso también se pueden colocar carteles en cada zona del patio. Ejemplo:


         
Por otro lado, es importante tener en cuenta que para poder integrar a los/as niños/as con necesidades en el grupo de sus iguales, es necesario concienciar y dejar actuar a sus compañeros/as como referentes y guías sin la necesidad de que el adulto intervenga constantemente. Para ello sería adecuado enseñar a los/as compañeros/as a ser agentes de intervención, ofreciéndoles habilidades para comprometer a sus amiguitos/as (el/la maestro/a muestra el modelo y el/la niño/a lo lleva a cabo). Este tipo de estrategia (contingencias orientadas al grupo) fomenta el apoyo de los/as compañeros/as sin necesidad de ser instruidos/as, en otras palabras, los refuerzos se aplican de forma grupal y no individual sirviendo de modelaje y generalización de conductas adquiridas. Si bien es cierto que para iniciar estas estructuras y estrategias será necesaria la actuación e intervención del adulto para mostrar cómo realizar los juegos y motivar a los/as niños/as con necesidades educativas especiales. Sin embargo, una vez conocidas las rutinas pueden ser los propios compañeros/as quienes ejerzan como agentes de intervención.

Una vez conocidos los puntos clave para fomentar un patio inclusivo, se muestran diversos ejemplos de actividades a realizar en el mismo:
  • Tocar con una prenda de vestir (pañuelo, guantes…) o algún objeto (muñeco, pluma…) las partes de la cara o de todo el cuerpo a la vez que vamos nombrándolas.
  • Realizar trazos con diferentes materiales, como dibujar con esponjas, con las manos, con pinceles, dedos…
  • Hacer de cualquier juguete u objeto algo mágico. Ejemplo: una caja de cartón puede convertirse en una mesa o en una casa.
  • Dibujar con las manos con confetis. Después podemos jugar a soplarlos como si de polvos mágicos se tratasen.
  • Jugar a alcanzar un juguete.
  • Jugar a esconder juguetes.
  • Jugar a los bolos “caseros”. Los podemos decorar con ellos y pueden ser botellas de agua vacías (ponerles gomets, llenarlas de arena…).
  • Juegos de socialización (pillar, arrastre, cosquillas…), imitación (levantar brazos, palmear sobre la cabeza, mover las piernas…).
  • Hacer carreras con diversos materiales (bolsas, alfombras de goma eva, colorines, etc), y circuitos (con aros, pelotas…).
  • Pasear por el entorno y coger objetos del mismo (flor, piedras, arena…).
  • Jugar a desatar manos que estén atadas con algún elástico, pañuelo (en resumen, cosas que no hagan daño).
  • Formar un tren. Agarrarse a la persona que va delante y dejarse llevar. Mover brazos y piernas para que sea más divertido.
  • Pisar papeles de colores distribuidos por el suelo.
  • Bailar al ritmo de instrumentos musicales (cambiar de intensidad).






“Si concibiéramos la inclusión como una convivencia entre iguales no sería necesario buscar estrategias para llevarla a cabo”.

Autora: Tania Bermúdez
              Técnico en Intervención Infanto-Juvenil CRAE La Vila

1 comentario:

  1. Muchas gracias por la información.Me ha sido de gran ayuda. Un saludo.

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