miércoles, 24 de enero de 2018

¿QUÉ PODEMOS HACER LA FAMILIA EN CASA PARA QUE NUESTRO HIJO E HIJA SE RELAJE?

     A menudo los niños y las niñas tienen dificultades para regular sus emociones ya que procesar todos los estímulos sensoriales que reciben en un determinado momento puede ser muy complicado y abrumador para ellas y ellos y esto al final repercute negativamente en su comportamiento. Sus sistemas sensoriales están saturados intentando asimilar la información sensorial de su entorno, y esta situación puede agotar al niño y a la niña y agotar su capacidad para manejar adecuadamente la frustración, o la ansiedad. Cuando el sistema sensorial de una niña o un niño se satura y aparece una nueva situación estresante, el resultado es a menudo un colapso en el comportamiento.

¿Cómo podemos ayudar a que nuestro hijo e hija se relaje y así reducir las crisis sensoriales?

     Solamente necesitamos una pelota grande de Pilates que venden en cualquier tienda de deportes y una alfombra. Dile a tu hijo e hija que vais a jugar a hacer “masa de galletas”.

    Esta actividad le ayudará a organizar su sistema sensorial y relajarse con el objetivo de manejar mejor los factores estresantes de su vida diaria. Este juego funciona porque la niña y el niño (la masa de galletas) recibe presión profunda y estímulo propioceptivo del "rodillo" (la pelota). Estos dos componentes provocan una respuesta calmante en el cuerpo que disminuyen los niveles de estrés, reafirman la posición del cuerpo en el espacio y facilitan la liberación de dopamina y norepinefrina, que son dos neurotransmisores responsables del estado de ánimo y la regulación del comportamiento. (Buckley-Reen & Dickson, 2015 and research from Edelson, et al.).

Cómo jugar:

  Pídele que se acueste boca abajo sobre una alfombra suave o una esterilla.

   Coloca la pelota encima de su cuerpo, presiona sobre la pelota y hazla rodar lentamente desde la espalda hacia los pies. Durante la actividad pregúntale como siente la presión y ajústala si te pide más o menos. Es importante comenzar en la parte superior de la espalda de nuestro hijo e hija, y no en el cuello o la cabeza, y hacer rodar la pelota hacia abajo. Al llegar  a sus pies, recoge la pelota y repite la misma acción.  Es recomendable hacerlo siempre de la cabeza a los pies y no al revés. En los brazos también es aconsejable, evitando el hombro y el codo y centrándonos sobre todo en el antebrazo y las manos. Podéis jugar durante 5-10 minutos o según su tolerancia. Además, el tema de la presión que se puede aplicar depende mucho del niño o la niña. Hay veces que presionando un poco es suficiente y hay otras en las que la niña o el niño, si es grande, pida mucha más presión y sea necesario que el adulto se ponga con todo su cuerpo encima de la pelota con el fin de aplicar la presión que necesita.


                              

¿Cuándo podemos hacer esta actividad?

    Este juego es muy bueno para aumentar la tolerancia a la frustración ante los factores estresantes que pueden provocar nervios y comportamiento desorganizado o demasiado activo. También es una actividad de transición perfecta cuando se pasa de una tarea que implica mucha energía (como por ejemplo, correr, saltar, jugar en el parque etc.) a actividades más tranquilas como hacer los deberes, o tener que ir a dormir. Además, se puede  utilizar si nuestra hija o hijo tiene que enfrentarse a una situación que le provoca ansiedad (como la escuela, lugares desconocidos, cambios en la rutina, áreas concurridas, etc.).

    Ante cualquier duda recomendamos acudir al terapeuta ocupacional para que os facilite la ayuda o la información necesaria.


Bibliografía:

Edelson, S., Goldberg Edelson, M., Kerr, D., & Grandin, T. (1999). Behavioral and Physiological Effects of Deep Pressure on Children With Autism: A Pilot Study Evaluating the Efficacy of Grandin’s Hug Machine.   American Journal of Occupational Therapy, 53, 143-152



Autora: Laura García Reche
Terapeuta ocupacional CDIAT y CRAE Alicante.


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